Campaña #6D It’s now: la respuesta a la emergencia climática que está sumando acciones en todo el mundo

Comprometerse a una acción concreta a favor del clima y cumplir con la promesa el 6 de diciembre. Esa es la propuesta del #6D, una campaña que busca movilizar a organizaciones de la sociedad civil, empresas, gobiernos y personas para visibilizar miles de acciones climáticas de alto impacto. Muy pronto habrá una plataforma para registrar estas acciones. Mientras tanto, en 6dnow.org las personas pueden informarse sobre la campaña y sumarse al movimiento.

El objetivo 13 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) exhorta a “adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”. Pero solo en tiempos recientes, la palabra “urgencia” ha cobrado fuerza en el discurso global. Esto se debe a que, a pesar de que se tiene amplio conocimiento sobre el tema desde hace décadas, el cambio climático es una amenaza cada vez más apremiante y que ya muestra sus efectos devastadores. La ciencia y diversos actores sociales están de acuerdo en dos cuestiones fundamentales: las acciones humanas son la causa del problema y, a la vez, la solución. En este sentido, en julio se lanzó el #6D: It’s now, una campaña que, desde el sur global, propone movilizar acciones implementadas por individuos y organizaciones de todo el mundo como respuesta a la emergencia climática. El día 6 de diciembre, en el contexto de la COP25 que se realizará en Santiago de Chile, esta campaña visibilizará las acciones de una sociedad consciente de la crisis climática que tiene la voluntad y el poder para cambiar la historia.

La cadena de acciones climáticas más grande de la historia

Todas las personas que deseen podrán participar de la campaña global #6D. Para hacerlo, deben ingresar a la web: 6dnow.org y registrar sus datos. De esta forma, ya estarán participando del movimiento. Próximamente habrá una plataforma donde personas e instituciones podrán registrar sus compromisos climáticos.

La campaña #6D: It’s now tiene el objetivo de promover la toma de consciencia sobre el cambio climático y la amenaza que representa para el futuro de la humanidad. Y, más importante aún, que esa toma de consciencia lleve a implementar acciones concretas, tanto a nivel individual como colectivo. Muchas personas y organizaciones ya están llevando a cabo acciones en todos los sectores y pueden registrarlas en la lista de acciones globales de la campaña. Pero el #6D también facilitará nuevas adhesiones, a través de un inventario abierto de acciones climáticas con posibilidad de implementarse en el corto plazo.

El #6D promueve acciones climáticas orientadas a transformar patrones de consumo y producción, restaurar ecosistemas, sensibilizar e impulsar la participación ciudadana, entre muchas otras. Las acciones pueden ser implementadas por organizaciones, como la realización de acciones de reforestación o de reciclaje, el cambio de luminarias, entre muchas otras. Y también pueden ser implementadas por individuos. Ejemplos de este tipo de acciones incluyen crear peticiones, recolectar firmas para promover una causa climática, plantar árboles, cambiar hábitos de consumo, dejar de comer carne o priorizar la movilidad a pie, en bicicleta o en otros transportes libres de emisiones.

El día 6 de diciembre será un hito en la campaña, pero las acciones podrán llevarse a cabo en fechas anteriores. La campaña propone no solamente la implementación de acciones puntuales un día determinado, sino también acciones y planes climáticos de largo plazo de organismos estatales, civiles, empresas e incluso individuos. Es decir que, al registrar sus acciones, las personas podrán decir si se trata de acciones que continuarán más allá del 6D.

La COP25 será un espacio clave para aumentar el impacto. Entre el 2 y el 13 de diciembre de 2019, se darán cita en Chile líderes del mundo responsables de implementar las medidas necesarias para alcanzar la meta del Acuerdo de París. En este contexto, se espera que muchas personas e instituciones de todo el planeta emprendan acciones, no solamente en la COP25, sino en otras partes del mundo, y que esta cadena global sea una señal de que la gente espera resultados, está pendiente de las negociaciones y dispuesta a involucrarse con hechos para hacer realidad esos resultados. En este sentido, la COP25 es también una oportunidad para articular vínculos entre gobiernos, empresas, organizaciones civiles y personas, con miras a acelerar las acciones.

El contexto climático mundial

La comunidad científica está de acuerdo en el hecho de que la crisis climática es causada por las acciones humanas. También está de acuerdo en que es necesario mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 grados centígrados. El Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), desde su fundación, en 1988, ha elaborado una serie de reportes que alertan sobre los efectos catastróficos del calentamiento global si persiste el ritmo de aumento de emisiones de gases de efecto invernadero. Ritmo que podría aumentar la temperatura media global en más de dos grados centígrados hacia el 2050.

También existe consenso político: la crisis climática es consecuencia de las acciones humanas. Pero también las acciones humanas son las únicas capaces de dar respuesta a la crisis. En este sentido, el Acuerdo de París es el marco institucional que fija las metas, registra los compromisos de los países y monitorea los avances en materia de cambio climático a nivel global. El Acuerdo de París reúne a 192 países en torno al compromiso de reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2050. Sin embargo, esta meta todavía está muy lejos de alcanzarse. En esta primera fase, los países han asumido compromisos a través de sus Planes Climáticos Nacionales (NDC, por las siglas en inglés de “National Determined Contributions”), los cuales aún llevarían a un aumento de 3.2 grados centígrados de la temperatura media global.

En el 2020, los países deberán presentar nuevas metas climáticas nacionales. Esta será una oportunidad de aumentar su ambición para avanzar hacia el objetivo de reducir a cero sus emisiones netas. En diciembre de 2019, se celebrará la vigésimo quinta Conferencia de las Partes (COP25) en la ciudad de Santiago, capital de Chile, cumbre que será una oportunidad de amplificar las exigencias provenientes de todos los sectores de la sociedad para dar respuesta urgente y contundente a la emergencia climática. La Cumbre Climática convocada por el Secretario General de Naciones Unidas para el 23 de septiembre reconoce este desafío e invita a los países, ciudades, empresas y líderes de la sociedad civil a llevar a la cumbre planes y soluciones concretas para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Movimientos como Fridays For Future, Extintion Rebelion o iniciativas como el paro global convocado para el 20 de septiembre muestran una voluntad creciente por parte de la sociedad civil de participar activamente para exigir a sus gobiernos el cumplimiento de las metas nacionales y globales en materia de cambio climático.

Movimientos del mundo

La cumbre de Cambio Climático de 2014, convocada por el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki Moon en aquel entonces, marcó un punto de inflexión en el reconocimiento al rol de los movimientos sociales, las empresas y los gobiernos locales para dar respuesta a la emergencia climática. La primera marcha global por el clima, que se realizó en más de 70 países y movilizó a millones de personas, junto a una larga lista de compromisos y acciones concretas de ciudades, empresas, pueblos indígenas y muchos otros actores, generaron lo que hoy se reconoce como un movimiento Global de Acción Climática. Esto, a su vez, impulsó una serie de compromisos y acciones que hoy se reflejan en el portal de NAZCA.

Sin embargo, todos estos avances y acciones, siguen siendo insuficientes para responder a la emergencia climática y, por esto, han surgido nuevos movimientos e iniciativas con el objetivo de exigir a los gobiernos que asuman su responsabilidad de responder a la crisis climática cumpliendo con los parámetros que indica la ciencia. Fridays For Future es un movimiento de jóvenes movilizados por el clima y el ambiente que cobró una gran fuerza a partir de la figura de Greta Thunberg, una joven activista sueca de 16 años que todos los viernes se manifestaba frente al parlamento de su país para exigir una ley de cambio climático. Y lo logró. Pero logró mucho más que eso. El reclamo se expandió en todo el mundo a través de las redes sociales y se convirtió en un movimiento global que hoy tiene nodos en cientos de países. Fridays For Future ha movilizado a millones de jóvenes y ha posicionado la emergencia climática en la agenda global como una de las problemáticas de efectos catastróficos más urgentes.

En el mundo cada vez surgen más iniciativas para movilizar la acción climática. A la fecha, Gales, Escocia, el Reino Unido, Portugal, Irlanda, Canadá, Francia y Argentina han declarado la emergencia climática. Más de 975 ciudades, estados y municipios del mundo han tomado esta misma iniciativa. Otras entidades, como universidades e instituciones de la sociedad civil también lo han hecho. El Papa Francisco declaró la emergencia climática, en una reunión con ejecutivos de compañías de hidrocarburos. Todas estas declaraciones involucran la adopción de medidas de mitigación y adaptación, con el compromiso de generar impacto a nivel político para orientar la toma de decisiones hacia el cumplimiento del Acuerdo de París.

Estos movimientos buscan que todas las personas y organizaciones sean partícipes de la transformación a partir de sus contribuciones activas. Porque el futuro está en juego. Y el futuro es ahora.

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